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Juan Enríquez Alcalá
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Uno de los empresarios que tuvo duradera presencia en la iniciativa
privada de Chihuahua y la región de Cuauhtémoc fue don Juan Enríquez
Alcalá, quien fue también presidente de la Cámara Nacional de Comercio
de Chihuahua.
Nació en esta capital de Chihuahua en 1909, hijo de Emiliano Enríquez
Terrazas y de Carmen Alcalá de Enríquez, es miembro de familias
ampliamente ligadas a la historia de la entidad. Descendiente de don
Joaquín Terrazas –el héroe de la batalla de Tres Castillos- fue nieto de
Mariana Terrazas y Juan Enríquez Terrazas por el lado paterno, y de
Conrado Alcalá y Marcelina Armendáriz Bassaneti de Alcalá, por el
materno.
Avecindado desde pequeño en Ciudad Cuauhtémoc, fue pilar de importantes
negocios de la región en aquellos tiempos en que apenas empezaba el
trascendental desarrollo agropecuario e industrial del que ahora goza
aquella localidad.
En 1935 don Juan contrajo matrimonio con Maria de los Ángeles Núñez, con
quien procreo dos hijas, Victoria Eugenia y Carmen.
Aunque se desempeño en muchos negocios del giro comercial, fue hasta
1941 cuando empezó su ascenso a pasos agigantados en las filas del
empresariado chihuahuense. Ocupo la gerencia de la prestigiada tienda
“La Mercantil, S.A.” de Cuauhtémoc hasta 1944 cuando su cuñado, don
Miguel A. Olea Siqueiros vino a residir a Chihuahua, por lo que quedo al
frente de la negociación. Entonces La Mercantil era una de la pocas
tiendas que ofrecía mercancía diversa, como despensas, ropa, calzado,
estufas y maquinaria agrícola.
Su afán de independencia le significo que en 1943 fuera gerente y
fundador, junto con su hermano Guillermo, del Centro Mercantil, primero
en Cuauhtemoc y luego en Chihuahua capital.
La falta de agencias automotrices en Cuauhtemoc se constituyo en la
circunstancia determinante para que don Juan se decidiera a fundar “La
Comercial del Noroeste, S.A.”, de la cual fue gerente desde 1946 hasta
1976. por entonces, todos los vehículos automotores debían ser llevados
a Cuauhtemoc desde Chihuahua capital o desde Juárez y en verdad eran muy
pocos los que circulaban en aquella región, pues la transportación de
mercancías y personas se efectuaba en carretas, a caballo o a lomo de
mula. Así pues, toco a don Juan ofrecer autos Ford, Chrysler, General
Motors, todos ellos de clásicas formas redondeadas que ahora son una
delicia para coleccionistas y años después manejo las marcas Sunbeam,
Studebaker y Borgward, de perfiles angulosos y muy buen desempeño pero
cuyos nombres no suenan ahora para mucha gente. Vendió también camiones
Dodge, de robustos motores propios para los cuauhtemenses como para no
pocos laboriosos menonitas.
Se constituyo en uno de los fundadores de la fabrica procesadora de
avena “Baby Oats” en 1945, aquella que fue pionera en lo que toca al
cereal precocido, instantáneo, que se vendiera en llamativos paquetes
verdes de cartón en muchas tiendas del estado. Fungió allí como gerente
durante ocho años.
Instituyo en 1948, junto con otras personas, la “Compañía Eléctrica,
S.A.”, de Cuauhtemoc, donde fue además presidente y gerente. La empresa
tenia concesiones para el tendido de cable de electricidad en numerosas
rancherías y para equipamiento de pozos de agua.
Por su constante actividad entre el empresariado chihuahuense fue electo
presidente de la Cámara de Comercio para la gestión de 1954, un año muy
duro para los chihuahuenses debido a la sequía que llevaba sucediéndose
mucho tiempo y que impactaba en la producción de alimentos básicos y en
el clamor constante de quienes vivian en la ciudad.
Durante su gestión las relaciones entre los comerciantes de Chihuahua y
el Gobierno de Oscar Soto Maynez fueron cordiales, aunque ya se veían
llegar severos conflictos políticos desde la capital del país que
finalmente habrían de obligar a la dimisión de Soto Maynez el 9 de
agosto de 1955, faltando 14 meses para que concluyera su administración
constitucional.
En su vida privada fue don Juan muy afecto a las actividades de los
clubes y otras organizaciones civiles, como la de los Caballeros de
Colon a la que perteneció desde 1940 y hasta mediados de los 80’s -, el
Club Rotario de Chihuahua- presidente de 1958 a 1960- y miembro del
Consejo de Administración de la Delegación Estatal de la Cruz Roja en el
tiempo en que fue presidente don Carlos Stege.
Hasta 1982, fecha de la nacionalización de la banca, fue consejero del
Banco Mercantil de Chihuahua, S.A. en Chihuahua y Cd. Cuauhtemoc.
De la compañía “Seguros la Territorial” fue apoderado general en el
estado, donde ocupo la gerencia hasta 1983.
El agravamiento paulatino de su estado de salud lo obligo a retirarse de
sus negociaciones en 1980 y dejar en manos de sus nietos Carlos y
Eduardo Sisniega Enriquez la administración de los mismos. Sin embargo,
continuo en el manejo de sus empresas de bienes raíces y ranchos
manzaneros hasta 1985.
Don Juan Enriquez Alcala falleció el 8 de julio de 1986, a la edad de 77
años, en esta capital.
Tomado del libro "EL COMERCIO EN LA HISTORIA DE CHIHUAHUA" edicion 1991
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