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Francisco Jose Prieto
Aizpuru
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Hombre de innegable carisma y dueño e una gran sencillez, el doctor
Francisco J. Prieto Aizpuru supo combinar magistralmente la autoridad
que le dio su profesión de odontólogo con los riesgos de la actividad
comercial y todavía darse tiempo para llevar una intensa cuanto
servicial vida social.
Nació el 20 de febrero de 1905 en esta capital de Chihuahua y fue hijo
de doña Herlinda Aizpuru y del doctor Jose Prieto y Parra.
Su padre llego a ser uno de los profesionistas mas conocidos en la
ultima década del siglo pasado y a principios de este que ya va
feneciendo. Para 1899 había establecido la exitosa botica Hidalgo en
Ciudad Camargo y en 1903 abrió otra en la ciudad de Chihuahua con la
misma denominación pero con prestigio incrementado. La botica Hidalgo de
Chihuahua, que se localizaba en la calle Libertad, exactamente donde hoy
funciona la farmacia el Fenix, presto un trascendental servicio a la
sociedad de la época por cuanto a que vendía medicamentos preparados en
proporción e ingredientes prescritos por los médicos de entonces,
incluyendo al mismo propietario que allí mismo era consultado, aunque
también ofrecía fármacos de patente, es decir, ya elaborados y
debidamente empacados y rotulados para su dosis en el tratamiento de
dolencias varias.
El niño Prieto Aizpuru termino la instrucción primaria en la escuela que
después fue la numero 137, aquí en Chihuahua, a la edad de 9 años y
medio, circunstancia que le impidió ingresar de inmediato al Instituto
Científico y Literario por lo que debió ser enviado un año a la Escuela
de Agricultura Hermanos Escobar, de Ciudad Juárez, donde asistió en
calidad de oyente. A su regreso y tras haber cumplido el requisito de la
edad, ingreso al Instituto Científico y Literario, para de ahí partir a
la ciudad de México donde realizo carrera de odontólogo en la
Universidad Nacional de México. A los 21 años ya estaba convertido en
dentista profesional, mas de nueva cuenta la edad le resulto un
obstáculo par ejercer aquí en Chihuahua, por lo que tuvo que emplear un
año en cursos complementarios en Los Ángeles, California.
Finalmente pudo ejercer, para lo cual instalo su consultorio en un
inmueble de la calle Aldama 307.
En 1942 estableció la botica Lux en un local contiguo al edificio
Olivares de Aldama y Quinta, donde surtía recetas propias de su
especialidad y de otros facultativos.
Poco tiempo después abrió una tienda de regalos y perfumería situada en
un edificio adyacente al Banco Comercial Mexicano, en calle Victoria
No.10 esa negociación fue denominada Luxor, para conservar la misma raíz
de su querida botica Lux. No tardo mucho en fusionar ambas empresas en
un solo lugar aunque en dos secciones bien delimitadas: la de farmacia y
la de regalos. Ya entonces se había mudado a un costado del Hotel Del
Real, en Victoria 104.
En otra actividad dentro del empresariado chihuahuense, el doctor Prieto
fue cofundador de la estación radiodifusora XEFI, que transmitió
inicialmente a espaldas del actual edificio Héroes de la Reforma. La
profunda amistad que llevara con don Ramiro G. Uranga y con otros
activos comerciantes rotarios le hizo no dudar jamás de ese proyecto
cuyo éxito correspondio con creces a las expectativas depositadas.
Entre otros cargos de responsabilidad cabalmente cumplidos no pueden
quedarse fuera de ser anotados los siguientes:
Secretario General del Sindicato de médicos y Profesionistas Conexos de
Chihuahua, a final de los años treintas.
Presidente del Casino de Chihuahua en 1944.
Consejero del Banco Capitalizador de Chihuahua.
Presidente de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Chihuahua, puesto
asumido el 2 de Septiembre de 1942 y desempeñado durante ocho años de
capaz dirección en beneficio directo del infortunado o del desposeído.
Delegado regional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la
fundación del organismo, en 1962, siendo el primer funcionario de tal
nivel que tuviera la jurisdicción zonal.
Fue electo presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Chihuahua en
1940. Recibió dicha representación de manos de don Ramiro Uranga y fue
quien entrego el cargo a don Cipriano Ortega en 1941.
Durante su Presidencia empezó a hacerse notoria la problemática derivada
de la escasez d e productos importados de Estados Unidos, debido a que
el vecino país vivía ya una economía de guerra originada por los
hostilidades en Europa aun cuando no entraba de lleno al conflicto que
estaba por generalizarse en todo el orbe. Por lo demás, le toco una
gestión relativamente tranquila.
Fue de los primeros socios que tuviera el Club Rotario de Chihuahua, A.C.,
organismo del cual fue dos veces presidente. En esta asociación se le
recuerda con especial afecto ya que encabezo no pocas actividades de
servicio social y sostuvo una asistencia ejemplar a las reuniones
ordinarias y extraordinarias.
Tuvo dos hijos, Francisco Jose y Rosa Maria, en su matrimonio formado
con doña Maria Luis Muños Zuloaga.
Aunque su salud no fue muy buena hacia la madurez de su vida –debió
soportar cuatro infartos al miocardio-, su crónico padecimiento cardiaco
no le impidió nunca atender con responsabilidad sus múltiples y variadas
ocupaciones y tras cada una de las recaídas al hospital se recuperaba de
modo admirable para reintegrarse con plenitud a su intensa actividad.
Hombre de vastísima cultura general, era muy afecto a los espectáculos
de altura. No se perdía el buen teatro o la opereta y zarzuela que
venían a Chihuahua y cuando salía a otras ciudades del país o del
extranjero era obligado que llevara de antemano considerado el
espectáculo al cual asistiría y con todos los antecedentes de los
ejecutantes.
Hablando de zarzuela, es sabido que este genero artístico fue una de sus
muchas pasiones a grado tal que era profundo conocedor de autores,
piezas y movimientos y le fascinaba vocalizar sus obras favoritas, sobre
todo a la hora de la matinal ducha.
Y precisamente a las 8:40 horas del día 25 de marzo de 1968, mientras
hacia en su regaderazo el amado ritual de la zarzuela, fue victima del
quinto infarto, el ultimo, el que ya no le permitiría recuperarse jamás.
Murió cantando según testimonios de sus familiares, porque la muerte le
llego de sorpresa y hasta entonces había ido todo en orden: esa mañana
le habría tocado leer su informe al Consejo del Banco Capitalizador de
Chihuahua.
Tomado del libro "EL COMERCIO EN LA HISTORIA DE CHIHUAHUA" edicion 1991
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