Guillermo Pérez Velásquez

Otro de los presidentes mas jóvenes que ha tenido la Cámara Nacional de Comercio de Chihuahua es Guillermo, a quien correspondió el privilegio de encabezar los magnos festejos del centenario de esta institución y de servir de anfitrión a la segunda e histórica Asamblea Anual de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco) que ha tenido Chihuahua como sede.

 

Hijo de don Guillermo Pérez Ontiveros y de doña Estela Velásquez Gutiérrez nació en esta capital el 13 de agosto de 1953.

 

Formo parte de la primera generación completa que egreso de la primaria del Instituto Lasalle donde también curso parte de la secundaria.  Estuvo un año en el internado del Instituto Francés de La Laguna, en Gomes Palacio, Durango, para terminar la secundaria. Fue a Monterrey a estudiar parte de la preparatoria para de nueva cuenta retornar a Chihuahua, al Instituto Regional.

 

En 1972 regreso a Monterrey, donde se graduó en 1976 como Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

 

Siempre atraído por el encanto de la comunicación profesión y por todo lo que significa editorial e imprenta, recién egresado viajo a Estados Unidos donde en la Universal de Michigan tomo durante 8 meses un curso de ingles y de aspectos relacionados con las artes graficas y la fotografía.

 

A su regreso a Chihuahua, entro a colaborar a las empresas de su padre, como son Almacenes Ritz, Minitiendas  Dulcerama y Cordemex.  Pero la comezón por la letra impresa volvió a poder mas que la actividad comercial y emprendió viaje a San Diego, California, ciudad en la que recibió cursos complementarios de artes graficas.

 

Su relación directa con la Cámara Nacional de Comercio de Chihuahua data de 1978 cuando siendo presidente  don Guillermo Lujan Peña, este lo invito a que formara parte del Consejo Directivo, lo que acepto de buena gana y continuo incluso en la gestión de don Leopoldo Mares Paredes en 1980, a la que asistía como representante de la Sección Especializada de Abarroteros.  A partir de allí empezó a interiorizarse en la dura problemática por la que muchas veces deben atravesar los comerciantes.  Por entonces el control oficial de precios - como los veremos párrafos mas adelante- y las agresiones al gremio eran de los asuntos que más se discutían en las asambleas a que se convocaba en el antiguo local de calles Morelos y Segunda.

 

Tras desempeñar activos y diversos cargos Guillermo Pérez Velásquez fue  electo presidente de la institución en 1986 y reelecto en 1987.

 

Entre muchos de sus colaboradores se cuenta a Antonio Valadez Romo como vicepresidente de Comercio, a Héctor Mares Delgado en la recién creada Vicepresidencia  de Comercio Exterior, considerando la apertura comercial que culminaría ese año con la Carta Intención para el ingreso a nuestro país al GATT a Guillermo Beckman  Carmona en la vicepresidencia de Secciones Especializadas,  Javier Magaña como vicepresidente de turismo.  Entre otros consejeros estuvieron Roberto Chaires Martínez, Mauro Leos hijo y Rodrigo Gaytan Zuverza.

 

En su Presidencia tuvo e la misma medida que graves problemas, enormes satisfacciones.  Como problemática hubo un destinado control oficial de precios que repercutió frontalmente en la incosteabilidad en el manejo de ciertos productos de consumo básico pero sobre todo en la industria relacionada con abarroteros, como fue el caso de muchas granjas avícolas que se vieron forzadas a cerrar.  El comercio “subterráneo” o ambulante en nada contribuía a las ventas de muchos socios del centro y del sector de la avenida Juárez habiendo proliferado como nunca los vendedores ambulantes que en tumulto invadieron incluso el paseo peatonal de la calle Libertad y sus accesos.

 

Lo más escabroso acontecido en su rimera gestión fueron los hechos que en el plano político se dieron en 1986.  canaco tenia que ser muy delicada, pues como institución de seriedad demostrada a lo largo de su historia no debía ni podía tomar abiertamente partido por ninguno de los candidatos a la gubernatura.

 

“Nuestra postura, es decir, la mía, la del Consejo y las de los socios- explica Pérez Velásquez- fue sencilla pero muy franca y honesta, no apoyamos a ninguno de los contendientes aunque si señalamos lo que se tuvo que señalar en su momento.  Esto debido a que como Cámara de Comercio tenemos la obligación histórica y social pero sobre todo la fuerza, para puntualizar en todo lo que acontezca en nuestra sociedad.  Para mí en lo personal, aquellos hechos fueron un “foco rojo” de advertencia a los gobernantes acerca de lo que podría o puede pasar si el pueblo resiente una sacudida como esta. Si gano uno u otro candidato nosotros dijimos lo que tuviéramos que decir.”

 

Casualmente le toco el histórico honor de presidir a Canaco exactamente en el feliz centenario de su fundación.  Además de los proyectos ordinarios presupuestados para 1987 la Cámara organizo lucidos eventos como sorteos, concursos de aparadores y muestra gastronomía muy concurrida y elogiada.  Asimismo, Chihuahua fue sede de la magna Asamblea Anual de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio.  La convención fue brillante puesto que los comerciantes chihuahuenses  tuvieron un excelente desempeño como anfitriones, tal como lo expresara de modo emotivo el presidente de Concanaco don José Chapa Salazar, a todas las cámaras hermanas.

 

Otra de las realizaciones fue la de haber logrado edificar con aportaciones en metálico de los socios de Canaco, la Delegación Oeste de la benemérita Cruz Roja Mexicana a la salida rumbo a ciudad Cuauhtemoc.  Las instalaciones, construidas en un área de 450 metros cuadrados, se diseñaron para tener sala de consulta, quirófano de emergencia y salas de encamados para varones y mujeres, ademas de dormitorios para socorristas, enfermeras y médicos residentes.  Fue hasta el ejercicio del ingeniero Gazi Moisés cunado fueron inauguradas pues al Cruz Roja no tuvo durante algunos meses la infraestructura necesaria en recursos humanos para su operación.  Con esta obra Canaco de Chihuahua dejaba huella de su centenario como contribución directa al servicio social.  “Y pensar  que hubo propuestas de que el centenario de nuestra Cámara fuera recordado mediante un monumento... pero de esa forma no seriamos participes del benéfico comunitario.  Sin duda que fue un acierto haber canalizado esfuerzos y recursos de los comerciantes a la Delegación de la Cruz Roja”.

 

Y es que Pérez Velásquez tiene especial apego por todo lo que significa la Cruz Roja, donde fue miembro del Consejo Directivo en 1986 y 1987, pero además ha sido socorrista desde hace muchos años, labor plausible en la que ha participado personalmente en tareas de rescate en varios percances de lamentables saldos.

 

En 1984 y 1985 fue consejero de Concanaco y en 1987 ratifico como uno de los 18 consejeros nacionales.  En el mismo organismo fue presidente de la Comisión de ideología e Imagen en 1989 y miembro de la comisión Ejecutiva de 1986 a 1990.

 

Fue vicepresidente de la Federación Estatal de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en 1985 y secretario de la misma en 1986.

 

En 1989 fue comisionado en San Diego,  California, para iniciar los enlaces con la oficina representativa de Concanaco en Los Ángeles.

 

Socio fundador del club Rotario Campestre, A.C., en 1987 la asociación fue apadrinada por su padre don Guillermo Pérez Ontiveros.

 

Fue miembro de la asociación de Scouts de México en Chihuahua en la que tuvo los cargos de jefe de Distrito y del Grupo así como presidente provisional de Chihuahua.  En 1982 fue jefe de campo del evento Nacional de Batalla celebrado en Chihuahua y asistió en 1983 al magno “Jamboree” de Canadá.

 

A la fecha ha incursionado en el empresariado para ser propietario y directivo de las siguientes negociaciones:

 

Impresos Imagen, donde elabora folletos y toda clase de trabajos de imprenta.

 

Velas y veladoras reina también en la calle Segunda.

 

Industrial Dulcera y Alimenticia en 29ª.  Y Rosales, en la que son fabricados 40 tipos de caramelos que son distribuidos a trabes de Minitiendas Dulcerama y Almacenes Ritz.

 

Contrajo matrimonio con Maria Raquel Ordoñez, con quien ha procreado cuatro hijos, Guillermo, Maria Raquel, Alejandro y Ricardo.

Tomado del libro "EL COMERCIO EN LA HISTORIA DE CHIHUAHUA" edicion 1991