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Profundamente
interiorizado en empresas de muy diverso giro comercial, Don
Mario fue un caso gratamente raro de la historia de la Cámara
Nacional de Comercio de Chihuahua. Apenas a cuatro años de
haber llegado a Chihuahua alcanzó la Presidencia de nuestra
institución, con lo que validó de sobra su liderazgo y
capacidad en los avatares gremiales.
Nació
en Monterrey, Nuevo León, el 26 de junio de 1907. El mayor de
siete hijos (Arturo, Minerva, Alba, Aradio, Oliverio y
Amalia), fueron sus padres Doña Amalia Rocha y general Aarón
Lozano.
Curso
la educación primaria y los estudios de Teneduría de libros
en la Academia Washington de la capital regiomontana, habiendo
tenido de fijo durante toda su adolescencia el anhelo
de adentrarse en el vasto e intrincado mundo de los
negocios.
A
lo largo de sus estudios que lo llevarían a graduarse de
funcionario bancario y mercantil manifestó siempre entrega
total al oficio, para lo cual fue miembro activo del Circulo
Mercantil Mutualista y
presidente de la sociedad de Viajantes, ambas instituciones
con una larga y prestigiosa estela en el Monterrey de los años
veintes.
Su
trato pintoresco y amiguero le fue recompensado en la relación
cercana con grandes hombres del comercio neoleonés como los
señores Benjamín Salinas y Don Joel Rocha, fundadores de la
cadena de mueblerías “Salinas y Rocha, S.A.”.
A
los 23 años de edad, en 1929, fue nombrado contador general
de “Salinas y Rocha” y enviado a la plaza de Mazatlán,
Sinaloa, esto como consecuencia directa de su vivacidad en las
acciones administrativas.
En
1931 seria objeto de otra distinción en su labor
profesional al ser designado gerente general de
“Salinas y Rocha” con sede en la matriz de la mueblería
en Monterrey.
Más
que solo ejecutor de grandes decisiones, fue don Mario parte
actuante de la política de expansión de “Salinas y
Rocha”. En 1937 debió viajar a Torreón, Coahuila, a efecto
de establecer su residencia dado que llevaba la encomienda de
abrir la sucursal de la mueblería, en la que se desempeño
como gerente. Dos años después estableció el Banco de Nuevo
León, S.A., Sucursal Torreón.
Tuvo
a su cargo la presidencia del Comité de Lucha contra la
Tuberculosis, organismo que orientaba en lo tocante a
actividades preventivas y correctivas del entonces terrible
mal y que además gestionaba la aplicación gratuita de
vacunas entre la niñez desposeída. Esta tarea se lleva a
efecto mediante la colaboración del altruista espíritu de
miembros del club de leones de Torreón, agrupación de la que
también fue socio activo.
Con
base a su profundo conocimiento de la ganadería lechera se
desempeño como asesor de producción y administración en la
Pasteurizadora de La Laguna.
En
Monterrey fue posteriormente propietario de la empresa de
carburantes “Gas Lozano, S.A.”, negociación de envasado y
distribución de butano- propano para la industria y el uso
domestico neoleoneses.
Empresario
de visión diversificadora, fue también dueño de un predio
de naranjas en Allende, Nuevo León.
Llevó
una excelente relación con personajes de la industria y el
comercio muéblelo de Chihuahua, como Don José Guadalupe y
Don Norberto González, Don Mario Gómez Camacho y Don Efraín
Antillon, entre otros.
En
1958 vino a Chihuahua con toda la impresionante trayectoria
que ya hemos relatado. Socio activo de Canaco de Chihuahua, de
inmediato se involucro en la problemática del gremio estatal
para ir obteniendo cargos como consejero, vocal,
vicepresidente y en 1962, debido a que Don Roberto Ortiz
Raynal debió dejar su cargo de presidente de la Cámara por
haber sido lanzado como candidato a la Alcaldía de Chihuahua,
don Mario desempeño la Presidencia a partir de mayo.
Y
ya que en ese medio año se había interiorizado a fondo en la
marcha de la Cámara y debido también a que él, Don Alfonso
Escárcega y Don Salvador Díaz Félix había peleado y
logrado la sede de Chihuahua para la XLVI Asamblea Anual de la
Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco),
Don Mario Lozano Rocha fue reelecto para la gestión de 1963.
La lucha por la sede fue en Guadalajara, Jal.
En
su segunda gestión, estaba como gerente de la Cámara
precisamente Don Alfonso Escárcega, doña Rosaura Carrillo
era la activísima subgerente y Don Mario Gómez Camacho era
el secretario.
1963
fue un año especialmente memorable para la Cámara de
Comercio de
Chihuahua. Por primera vez en su historia Chihuahua estuvo en
el centro de la atención del empresario nacional, pues fue la
sede de la asamblea anual que ya mencionamos líneas arriba.
Aquello fue sensacional: con las aportaciones
de todos los socios chihuahuenses no pudo haber mejor
desempeño por parte de los anfitriones para con los invitados
de las cámaras hermanas del país. Los días 25, 26 y 27 de
septiembre de ese
año se llevaron a cabo los trabajos, para cuya inauguración
asistió al presidente de la republica, Don Adolfo López
Mateos, al acto celebrado en el Paraninfo de la Universidad.
En las actividades durante esos tres días también estuvo
presente el gobernador del estado, general Práxedes Giner
Duran. Para rematar, el Club Campestre fue el marco para un
regio banquete iluminado por un dechado de arte de fuegos
pirotécnicos.
Como
lo retrato don Alfonso Escárcega
en un articulo publicado en el Heraldo de Chihuahua el
12 de abril de 1977: “(...) Cada uno de los que vinieron a
nuestros desiertos se fue encantando del calor humano que se
les brindo a estas tierras. ¿Qué no? ¡Claro que sí! Me tocó
asistir a tres asambleas nacionales posteriores a la que
permitió que el nombre de Chihuahua quedara prendido en
muchas mentes y en muchos corazones. Y siempre hubo en ellas
un campito, un hueco para que alguien, públicamente,
recordara aquellos días de Septiembre, en que fuimos a
Chihuahua y nos colmaron de atenciones y regalos (...)”.
Don
Mario Lozano Rocha volvió a ser electo en 1966. De modo pues,
que este es el recuento de quienes fue sucesor y antecesor: en
1962 compartió gestión con el señor Ortiz Reynal, habiendo
ambos sucedido a don Enrique Aguirre Acosta; en 1963 fue
vuelto a elegir, para preceder a don Luis Lara Leos; Y en 1966
sucedió también al señor Lara Leos y antecedió a don Juan
Cruz Fornelli.
A
parte de sus deberes como empresario , fueron sus grandes
pasiones los deportes de la caza y la pesca, tareas para las
cuales organizaba grupos de excursión a Mazatlán, las
Sierras de Chihuahua y Durango y la Presa el Tintero.
Muy
joven contrajo matrimonio con la señorita Rosario Campaña,
oriunda de Mazatlán, Sinaloa, con quien procreó seis hijos:
Mirna, Nora, Mario, Aarón, Javier, Angélica y Rosario.
Don
Mario Lozano Rocha falleció en Monterrey, Nuevo León, el 3
de Junio de 1978.
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