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¿Se puede concebir al Chihuahua de hoy en día sin Futurama?
La respuesta cada quien puede darla. Pero en lo que
acaso todos coincidimos es que con esa cadena comercial se dio
un paso en firme hacia un nuevo concepto --que ahora ya no es
nuevo.
Cuando en 1967 abría sus puertas Futurama Universidad, ese
concepto era causante de un grato asombro entre los
chihuahuenses. "Es una tienda que tiene tiendas
adentro", llegaron a decir muchos. "Ahí no
necesitas andar de aquí para allá para conseguir lo que
quieres", dijeron otros. En fin, era una audacia, como
audacia de don Leopoldo Mares fue ofrecer transporte gratis
para los primeros compradores que aún veían un tanto lejana
e inaccesible aquella tienda gigante, porque por entonces la
mayoría de las rutas de camiones urbanos se cortaban el la
Av. División del Norte, rumbo a la estación del ferrocarril,
pasando la Av. Colón. Y si para muchos eso no era audacia,
tal vez sí lo fuera el que Futurama estuviera abierta en
horario corrido de 9:00 a 21:00 horas, algo inusitado para lo
que marcaba la tradición.
Aunque cuando don Leopoldo abrió el primero de los Futuramas
ya era un empresario de exito, fue precisamente esa tienda
departamental la que marcó su consolidación dentro del
comercio grande.
Don Leopoldo Mares Paredes nació en esta capital de Chihuahua
el 10 de octubre de 1923. Aquí mismo efectuó sus primeros
estudios, para luego viajar al Distrito Federal donde ingresó
a la Universidad Autónoma de México. Al término de sus
estudios en administración, se trasladó a los Estados Unidos
para hacer cursos especializados en administración y mercadotécnia,
en 1944.
Recien concluidos sus estudios profesionales, don Leopoldo
regresó a su tierra. Su visión empresarial lo llevó a que
furea abriendo diversos negocios, desde los que hacian y
vendian pan empaquetado, hasta los que vendian alimentos
procesados. Así, desde 1955, fundo junto con otros socios el
grupo Del Real-Futurama.
Con esa sociedad surgía a la par una cadena comercial muy
significativa de Chihuahua que como ya mencionamos, se
consagraría en 1967 y a partir de donde el nombre "Futurama" se
ha extendido a más de diez sucursales no solo en esta
capital, sino en Cuauhtemoc, Delicias y Juarez, que con el
complejo "Río Grande", el comercio juarense ha
hecho frente a la tradicionalmente devoradora competencia paseña.
Hoy en día, sin embargo, el grupo Futurama no comprende
solamente grandes tiendas de autoservicio y las
departamentales Grandalia, ya que engloba también a
restaurantes, panificadoras, mueblerías, fábricas de
muebles, importadoras, exportadoras y empacadoras de abarrote
grueso y alimentos procesados, entre otros giros.
Un emporio de tan vastas dimensiones requiere para su
funcionamiento, una cifra enorme en cuanto a plazas laborales.
Se estima que son casi 4,500 las personas que integran la
fuerza laboral del consorcio, lo que convierte al grupo
Futurama en una de las empresas de la iniciativa privada que más
empleos genera directamente del estado.
El vertiginoso repunte de las empresas ligadas a don Leopoldo
ha llevado una dirección paralela a la de los cargos que ha
ocupado en diversas actividades e instituciones: presidente
del Centro Empresarial de Chihuahua. de Impulsora de la
Vivienda Familiar, que construyo la primera unidad
habitacional de interés social, "Unidad Chihuahua";
presidente de la Camara Nacional de la Industria de
Transformación (Canacintra) Delegación Chihuahua, de
Nortexport, S.A. de C.V., consorcio de exportación; miembro
del Patronato de la Universidad Autonoma de Chihuahua, del
Patronato de Asistencia Social, del Patronato del Instituto
Tecnológico de Chihuahua, del Patronato de Asistencia Social
del Estado; Consejero de la Confederación de Cámaras
Nacionales de Comercio (Concanaco), fundador y consejero de la
Unión Social de Empresarios Méxicanos,, así como de los
Institutos Tecnológicos y de Estudios Superiores de
Monterrey, Campus Chihuahua y Ciudad Juarez, presidente del
Instituto Chihuahuense de Estudios Sociales, del Club
Sembradores de la Amistad y presidente de la Asociación
Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, A.C.(ANTAD).
Al momento en que se recababa esta información don Leopoldo
se desempeñaba como presidente de Desarrollo Económico de
Chihuahua, A.C., consejero de Bancomer, de Bancomext, de
Harinas, S.A., de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez,
consejero de Internacional de Cerámica, S.A. de El Paso State
Bank, presidente del Consejo Regional del Banco de México,
presidente del Consejo de Administración de Comercializadora
e iImpulsora del Noroeste (Conorte) y de Servicios de
Administración e Inversiones, S.A. (Saisa).
En 1980 resultó electo presidente de la Cámara Nacional de
Comercio de Chihuahua.
Durante su presidencia, don Leopoldo concedió mucha
importancia a las relaciones con los medios masivos de
comunicación, a fin de facilitar la identificación del
comerciante comu un ciudadano más que pone mucho de us parte
en la sociedad y a efecto de borrar la errónea imagen de
ciudadano voraz. Con don Leopoldo se creó el boletín
"Integración", revista que establece el enlace
entre la comunidad de comerciantes y la directiva de la Cámara.
Le correspondio asimismo, encabezar la campaña de aportación
económica entre los socios y diversas empresas con miras a la
erección del Edificio Empresarial.
Recibió el nombramiento de ejecutivo distinguido por la
Asociación de Ejecutivos de Ventas y Mercadotécnia de
Chihuahua.
Recibió el Premio Nacional del Comercio Detallista instituido
por la ANTAD.(Asociación Nacional de Tiendas y Almacenes
Departamentales).
Don Leopoldo Mares Paredes casó con doña Elia Delgado y es
padre de ocho hijos; Federico, Fernando, Héctor, Leopoldo,
Sergio, Jorge, Elia y Maria Antonieta.
No obstante haber alcanzado el más rotundo de los exitos con
la sucesiva apertura de los centros comerciales Futurama y la
expansión del grupo, don Leopoldo no se conforma con ello,
sino que de continuo se da a la tarea de seguir planeando,
junto con sus asociados odnde se incluyen sus hijos, el avance
de sus empresas. Porque, como dice el dicho "Lo
importante no es llegar, sino mantenerse en la cumbre" y
el fundador de Futurama sabe que solo mirando adelante se
puede vivir en la modernización.
"Estoy convencido de que soy tan sólo el administrador y
no el dueño; esto quiere decir que la sociedad mercantil no
la siento porpia, sino como una encomienda que se me ha
otorgado para desarrollarla en beneficio de todos: del público,
del personal, de los accionistas, de los funcionarios y, desde
luego, el propio, expresa.
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