Máximo Krakauer

Su nombre todavía hoy, exactamente a un siglo de haber establecido una de las más sólidas empresas de chihuahua, va asociado de modo automático al negocio de la ferretería.

 

Con don Máximo, Chihuahua contaba por primera vez con una casa comercial especializada en el giro, pues antes se estilaba que una sola tienda vendiera de todo con el impedimento paralelo de ofrecer variedad y existencias constantes.

 

De los orígenes precisos de don Máximo Krakauer poco se sabe, no así de su obra en el aspecto económico. Las escasas referencias de que se dispone apuntan a que nació en

Alguna localidad de Alemania alrededor de 1865 y que debió haber llegado a Chihuahua a sus mozos 18 años de edad.  Se tienen asimismo vagas nociones de que laboro de minero en la región de Batopilas.

 

Viajo mucho a Parral y El Paso, Texas ciudad en la que estableció contacto con un norteamericano de nombre A. Zork, que para entonces ya era propietario de una ferretería pequeña denominada “Zork Hardware, Inc.”.

 

Con antecedentes de minería y de construcción y además con generalidades y conocimientos de implementos agrícolas, don Máximo entro en sociedad con dicho señor Zork y con otro empresario de apellido Moye para construir en Chihuahua la empresa “Krakauer Zork y Moye” en 1890.

 

El local de la ferretería se situó frente a Catedral, en Libertad y Segunda, en un inmueble que muchos años después seria derruido y en su terreno se construía el alto edificio del Hotel Fermont.

 

“Krakauer”, vendía clavos, tornillos, tijeras alemanas, loza estadounidense (precisamente importada vía la “Cork Hardware”), palas, picos, estufas de fierro vaciado para leña, lámparas de aceite (de aquellas de curveadas bombillas de vidrio y largas mechas de algodón) y cascos de minero, así como guantes y petos de carnaza.  Pero el fuerte en sus vetas era la dinamita, explosivo que en cartuchos individuales se colocaba en cajas de 50 libras y era de la marca Dupont.  Sin embargo, la Dinamita no se vendía a cualquier cliente sino solo a industriales –mineros, geólogos y camineros- previa presentación requisitada para uso especifico de un voluminoso documento.  La dinamita nunca estaba a la mano en la ferretería por razones obvias de seguridad, ya que para el caso “Krakauer” contaba con un polvorín localizado en las afueras de la ciudad, aproximadamente por el rumbo de la colonia Obrera.  Y respecto a algún percance ocurrido por el manejo de el cartucho, todo parece indicar que jamás aconteció incidente alguno ni de mínimas proporciones.

 

A trece años de haber establecido su ferretería, don Máximo era uno de los  pocos empresarios de Chihuahua que había logrado amasar una respetable cantidad de dinero partiendo prácticamente de la nada.  Es que en verdad era muy alto el volumen de ventas, sobre todo a gente y empresas de Batopilas, Ocampo, Santa Eulalia y Parral.

 

Así, don Máximo llego sin oposición ala Presidencia de la entonces Cámara Nacional de Comercio e Industria de Chihuahua en 1903  para desempeñarse durante dos años mas, hasta 1905.

 

Fue don Máximo el tercer presidente de la Cámara tras haber sucedido a don Juan Terrazas  y a don Enrique C. Creel Cuilty y fue el antecesor de don Henry Nordwald en1906.

 

Como presidente de Canaco le toco tranquilidad, en la que el descontento social se hallaba en estado latente con el alto régimen del general Porfirio Díaz.

 

Tuvo dos hijos, Julio y Adolfo, el ultimo de los cuales se hizo cargo dela ferretería a partir de los años 20’s, hasta 1948, en que fue vendida.

 

A lo largo de la operación de la empresa, valiosos hombres de negocios iniciaron allí su vida laboral.  Entre ellos hay que anotar a don Mariano Márquez, quien fue jefe de oficina de “Krakauer” en la primera década del siglo y llego también a la presidencia de Canaco en 1917  -como narramos en biografía aparte-.  Y don Alberto Seyffert, el cuan entro a la negociación en 1936 para desempeñarse como administrador general.

 

Don máximo Krakauer” murió en El Paso, Texas, en 1930, a la edad de 65 años.

 

Tomado del libro "EL COMERCIO EN LA HISTORIA DE CHIHUAHUA" edicion 1991