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Se
ha dicho siempre que el mundo
es de los jóvenes. Nosotros agregaríamos: “ Si, de
los jóvenes, pero no de aquellos que no aciertan a ver con
claridad un futuro bien redondeado ni de los que no aprovechan
la experiencia, por adversa que esta sea”.
Esto
le va a la medida a Ignacio García Siqueiros, otro de los
presidentes que a mas corta edad ha tenido nuestra Cámara.
Porque Nacho, como todo el mundo lo llama, no gusta que le
hablen “de usted”. Si alguien que no lo conoce lo empieza
a tratar, jamás pensaría que tiene una considerable
trayectoria empresarial y un no menos prometedor porvenir. En
Nacho es difícil hallar la solemnidad clásica de todo un
presidente de Canaco y de un empresario de sólido negocio.
Quizá
esa juventud permanente lo haya llevado a fundar una casa
comercial ex profeso para
jóvenes, jóvenes de cuerpo y jóvenes de espíritu,
una casa comercial salón discoteque. Es tal el influjo que la
juventud ejerce sobre el, que tal vez no haya otro lugar donde
se sienta mejor que su negocio de baile.
Hijo
de Doña Hermelinda Siqueiros y de Son Wenceslao García Beltrán,
nació en esta ciudad de Chihuahua el 25 de Febrero de 1952.
Curso la primaria, secundaria y preparatoria en el Instituto
Regional.
Sus
estudios profesionales en ingeniería industrial debieron ser
abandonados cuando y7a cursaba el sexto de ocho semestres en
el Instituto Tecnológico de Chihuahua, debido a su incursión
en el empresariado.
De
este modo en 1975 estableció el “Robin Hood Delikatessen”,
una empresa dedicada a la importación de embutidos finos traídos
de Estados Unidos y a la vez de ultramar, vía
representaciones en la ciudad de México. Sin embargo, el
precio alto en este tipo de productos para paladares delicados
no contribuía a las ventas masivas, por lo que debió cerrar
ese giro comercial al poco tiempo.
Esa
experiencia, mas que
fracaso, le hizo mirar hacia otro tipo de actividad, uno que
involucrara directamente a la juventud, uno que ofreciera
diversión sana. Así surgió en 1976, el “Disco Robin Hood”,
en el mismo local de la calle Ernesto Talavera, para lo cual
tuvo Nacho que remodelar el local con desiveles, balcones y
pista de baile, además de adquirir un buen equipo de
sonido y un no menos innovador sistema de luces. Desde
entonces el discoteque ha gozado de la preferencia de muchos jóvenes
chihuahuense que han visto en el lugar una alternativa para
divertirse y, mas que eso, una tradición dominical o para un
festejo determinado.
En
1988 la empresa fue objeto de otro remozamiento, todo con la
intención de estar a la altura de los tiempos y otra vez fue
introducido equipo
nuevo. En ese año, cuando el Gobierno del Estado emitió
el decreto relacionado a la reducción de horarios para
venta y consumo de bebidas en restaurantes, bares y licorerías,
García Siqueiros no sufrió mucha mella por tal
circunstancia, aunque si debió implementar un control más enérgico
al respecto: otorgo credenciales para los buenos clientes, con
lo que ha impedido que ocurran ahí desaguisados y en as
tardeadas que allí se celebraban es definitiva la restricción
de cerveza y licor.
El
empuje y dedicación con que en unos cuantos años hiciera de
su negocio uno de los preferidos, le llevaron a que fuera
electo presidente de la Cámara Nacional de Comercio de
Chihuahua en 1983.
Su
actuación estuvo enmarcada dentro de una obligada austeridad,
producto de la crisis político económica en que estaba
sumido el país entero; la banca recién estatizada no-tenia
financiamientos, la captación bancaria cayo a niveles ínfimos
y la fuga de capitales estaba en su apogeo.
Paralelamente
la recensión incidía en que el abasto de productos de
consumo básico –lateria, huevo, azúcar y hasta jabón de
baño- y refacciones automotrices, electrodomest6icos e
industriales fuera objeto de un alarmante desequilibrio, que
impactaba de modo frontal en el gremio de los comerciantes.
Para
rematar, la Cámara y los otros organismos empresariales
acababan de inaugurar en 1982 el actual edificio de Cuauhtémoc
1800, por lo cual se tenia un adeudo de 18 millones de pesos,
que eran una verdadera fortuna.
Había
que actuar y de inmediato.
Sin
que fuera visto como presión, la Cámara, tras continuas
gestiones ante el Gobierno del Estado y el Gobierno Federal,
logro mas o menos hacer frente al generalizado desabasto y
poner en claro que las circunstancias no podían ser
imputables al comercio organizado, sino que obedecían a la
crisis por la que atravesaba todo el aparato productivo y de
distribución de la nación. El racionamiento en las ventas
tuvo que ser aplicado en los establecimientos comerciales de
esa forma, por ilustrar solamente el consumidor podía
adquirir dos kilos de azúcar, tres jabones, dos litros de
aceite comestible y dos latas de leche evaporada por cada
compra.
El
torno al adeudo de
los 18 millones por el nuevo inmueble empresarial el espinoso
asunto fue solucionado, no sin quebraderos de cabeza del
Consejo Directivo de Canaco en pleno, mediante actividades
varias como la rifa del entrañable edificio de la Camar5a de
calles Morelos y Segunda, por el cual se obtuvo la cantidad de
10 millones de pesos y asimismo otros sorteos cuyos premios
consistieron en motocicletas y automóviles, mas la aportación
de los socios, que pudieron completar la necesaria cifra que
tantas noches impidió dormir a los integrantes de la
directiva.
Precisamente
en esa directiva, que tanta colaboración prestara al desempeño
de Nacho, es obligatorio citar a: Guillermo Pérez Velázquez,
que era vicepresidente, Kent Newberry, tesorero; Javier
Hernandez, Pro-secretario; Roberto Chairez, Pro-tesorero y a
Felipe Montilla, Ricardo Wisbrun, Mario Montemayor, Hector López,
Patricio Martinez, Victor Ramos Arras, Jose Aparicio y Gustavo
Yañez, entre otros.
Estos
eran los empresarios que a resultas de la tan acentuada
escasez de fondos en la Cámara, debía pagar ellos mismos los
desayunos o el café en los lugares de las maratónicas
sesiones ordinarias y extraordinarias, o bien los propietarios
de negocios de gastronomía aportaban de su bolsa estos
gastos.
Pero
no todo fue adversidad en la gest6ino de García Siqueiros.
En
el lado amable de las cosas no puede quedarse de lado
mencionar que ese año se introdujo el sistema computarizado
en Canaco que aunado a una compañía de búsqueda y atracción
de socios, se logro contar con un padrón de mil 200 miembros,
algo sin precedente en el listado de agremiados comerciantes
que marco, pese al viento en contra, un avance memorable en si
mismo.
Asimismo
había que inyectar promoción al ramo turístico y hotelero
de Chihuahua para contrarrestar los nocivos efectos de la
recesión. Por medio de continuas juntas con empresarios
hoteleros afiliados a la Asociación de Hoteles y Moteles y
con representantes de agencias de viajes, se concertó apoyo
publicitario y de infraestructura para complejos de
esparcimiento en esta capital, sus cercanías y la Sierra
Tarahumara y se efectuaron algunos “tianguis turísticos”
a través de los cuales se ofrecían paquetes muy económicos
para capacitación de visitantes. Todo ello como preámbulo
para los festejos del CCLXXV aniversario de fundación de la
ciudad de Chihuahua que ocurriría al año siguiente, en la
Presidencia de Arturo Chretín. Aquí en Chihuahua recién
operaban el Castel Sicómoro y Exelaris Hyatt y en la Sierra
hubo incentivos al Motel Parador de la Montaña, al complejo
Barrancas del Cobre, al Cascada de Basaseachi, a la Cascada de
Cusarare, al Lago de Arareco, Sisoguichi, Uruachi, etc.
Como
se aprecia, la Cámara de Comercio pudo hacer frente al cúmulo
de contingencias que se le presentaron.
La
decorosa salida del maremagnum económico, Nacho no se la
adjudica a si mismo, pues sabe que fue posible con la decidida
colaboración de quienes ya mencionamos.
A
la fecha, Nacho pasa buen parte del día en su empresa, donde
no es el solemne dueño ni el hosco gerente, sino un
trabajador mas del discoteque. El mismo, casi de fijo liquida
y hace las compras e imprime mucho de su gusto en la
programación musical diaria y especial. Allí siempre esta,
para mezclarse y alternar con la clientela. Allí, donde pocos
saben de su importante trayectoria. Allí donde sigue
siendo el joven que también disfruta de lo que ofrece.
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